Robbo, el robot que Janusz Pelc creó en 1989 para inaugurar LK Avalon, fue el gran éxito polaco de las Atari de 8 bits: laberintos de tornillos por juntar, cápsulas de salida y lógica a lo Boulder Dash sin gravedad. Su popularidad desató una marea de planetas adicionales hechos por la comunidad, y este Robbo V es parte de esa quinta oleada.
Mismas reglas sagradas, trampas nuevas: el robotito de Rzeszów nunca se quedó sin universo. Patrimonio lúdico polaco en expansión perpetua.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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