El archivo no conserva créditos de esta entrada, pero el título arma la escena solo: un tal Sam, un jardín y monstruos entre los canteros. La propiedad privada nunca fue tan discutible.
El jardín hostil es escenografía clásica del arcade doméstico: senderos, sorpresas y salidas que se ganan. Sam sabrá si vino a cosechar o a sobrevivir.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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