Skweek pone al jugador a controlar a la criatura titular, una bola de pelusa que se desplaza en las cuatro direcciones pintando de rosa las baldosas azules bajo sus pies, mientras esquiva a los secuaces de Pitark y aprovecha flechas, bloqueos y casilleros trampa repartidos por cada uno de los noventa y nueve continentes del juego. Loriciel lo publicó en 1989, y esta demo circuló como adelanto promocional típico de la época.
Skweek se convirtió en un pequeño clásico del catálogo francés de Atari ST, con la secuela Super Skweek llegando apenas un año después para consolidar la fórmula.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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