Turf-Form pertenece a un género británico entrañable: el software para estudiar caballos antes de apostar, con formularios, historiales y esa fe estadística de que el turf se puede domesticar con datos. La computadora como asistente del burrero metódico: pura época.
Estos programas utilitarios convivían con los juegos en los catálogos, recordando que la máquina hogareña era herramienta de mil oficios, incluidos los del hipódromo. Que la matemática acompañe: el resto lo deciden cuatro patas y el barro.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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