Robbo, la maravilla que Janusz Pelc firmó para L.K. Avalon en 1989, fue el rompecabezas nacional del pequeño Atari en Polonia, y su editor de niveles sembró una escena entera de arquitectos. Warsaw Robbo II pertenece a esa cosecha: pantallas nuevas con denominación de origen varsoviana.
Tornillos que juntar, cápsulas, magnetos y esa lógica de relojería que hizo escuela. El robot no envejece; sus fans, tampoco.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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