Force 21 traslada a la portátil el concepto de guerra blindada moderna: unidades de tanques y vehículos que se mueven y combaten sobre un mapa táctico, en una época en la que el género de estrategia en tiempo real recién empezaba a asomar en consolas portátiles. Es una rareza dentro del catálogo de Game Boy, que en su enorme mayoría prefería plataformeros y RPGs antes que simulaciones bélicas. Su interés hoy pasa justamente por esa rareza: ver cómo un género pensado para mouse y teclado se las arreglaba con la cruceta y dos botones. No es un juego que se recuerde por su pulido, pero sí por su ambición fuera de lo común para el hardware.

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