La saga Anno, nacida en PC de la mano de estudios alemanes, construyó su identidad sobre la gestión pausada de colonias, rutas comerciales y crecimiento urbano en la era de la exploración europea. Esta adaptación a DS achica esa complejidad para que entre en una portátil, pero mantiene el corazón del juego: plantar una colonia, hacerla crecer, balancear producción y población sin perder de vista a los rivales.
Para quienes ya conocían la serie en PC, funcionaba como un Anno de bolsillo honesto aunque limitado; para el público general de DS fue una rareza de estrategia europea en un catálogo dominado por minijuegos y entrenadores cerebrales.
Si te gustó este