Los espías de la revista MAD trasladan su guerra eterna a pantalla partida: cada jugador registra habitaciones buscando el maletín mientras siembra trampas, bombas y resortes para el rival. Estrategia, sabotaje y humor slapstick en tiempo real, con el duelo simultáneo como gran hallazgo. Clásico de la picardía que sigue funcionando en cualquier sofá compartido.
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