La generación de Picard convertida en simulador de puente: administrar energía, fijar rumbos, teletransportar equipos y sobrevivir a encuentros hostiles desde los controles de la Enterprise-D. Más cerebral que arcade, apuesta por la fantasía de comandar la nave en misiones generadas con lógica de serie televisiva. Curiosidad tardía para trekkies con vocación de oficial.
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