Sigue la fórmula estándar del hockey de la época: una pista vista desde arriba, controles simples para pasar y disparar, y la posibilidad de jugar contra la máquina o contra otra persona. Es uno de los tantos títulos deportivos que completaron el catálogo japonés de MSX en un momento en que casi cualquier disciplina terminaba teniendo su propia versión casera.
No hay grandes innovaciones que lo distingan de sus contemporáneos, pero cumple con lo que promete el título: partidos rápidos, resueltos en pocos minutos, pensados para picar entre juegos más ambiciosos.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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