Shougi Shoshinsha Muyou —literalmente, "no se admiten principiantes de shogi"— deja bien claro desde el título que apunta a un público que ya domina las reglas básicas del juego, en contraste con otros programas de shogi de la época más orientados a enseñar desde cero. Es un ejemplo de cómo el software de mesa japonés a veces segmentaba su público con la misma seriedad que un manual de un club de ajedrez.
Sin más documentación confiable sobre su desarrollo específico, vale reconocerlo como una pieza más de la extensa tradición de software de shogi que acompañó a las computadoras japonesas de los 80, con matices de dificultad y enfoque que rara vez se replicaron fuera de ese mercado.

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