Desarrollado por Cavia, pone al jugador al mando de un mecha colosal de diseño egipcio para desatar destrucción urbana a gran escala contra otras máquinas de guerra, en sintonía con la fantasía de robots gigantes que Japón exportaba con frecuencia durante la era PS2.
Pasó sin demasiado ruido por Europa y hoy es una curiosidad de acción mecha, más recordada por la escala de su destrucción que por la profundidad de sus sistemas.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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