Traslada a las Grandes Ligas el estilo visual chibi y el extenso modo de carrera -el Success Mode, donde se cría a un jugador desde sus primeros años- que hicieron popular a Power Pros en Japón, ahora con equipos y estadios reales de la MLB. Fue el intento de Konami por exportar una fórmula muy querida en su mercado local a un público estadounidense acostumbrado a simuladores más realistas como MVP Baseball.
Es una rareza dentro del catálogo deportivo occidental: un béisbol con estética de dibujo animado que esconde, detrás de ese aspecto amable, una simulación bastante profunda.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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