Ribbit King tomó la estructura básica del golf -apuntar, calcular fuerza, buscar el hoyo en menos tiros- y la reemplazó por completo con ranas vivas como proyectil, en escenarios de fantasía coloridos y un tono de comedia absurda que lo distinguía de cualquier otro juego deportivo de la época. Esta edición Plus sumó contenido extra a la propuesta original de Sega. Es una de las rarezas más simpáticas del catálogo deportivo de PS2, recordada con cariño por quienes se cruzaron con su premisa disparatada en su momento.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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