Rompeladrillos de SEGA con personalidad artesanal: una paleta de madera rebota la bola contra habitaciones repletas de juguetes rebeldes y bloques por demoler, con potenciadores y rutas ramificadas entre niveles. Nacido en el 8 bits doméstico japonés, encontró su mejor casa en la portátil, donde el género del ladrillo siempre se sintió cómodo.
If you liked this one