Tercera vida del icono arcade de los ochenta: la criatura naranja de nariz tubular salta por pirámides isométricas cambiando el color de cada casilla mientras esquiva enemigos absurdos. Esta entrega para Super Nintendo amplía el clásico con escenarios retorcidos y presentación renovada. Nostalgia ochentera empaquetada para la generación siguiente, saltito a saltito.
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