Después del experimento lateral de Zelda II, Shigeru Miyamoto y Takashi Tezuka volvieron a la vista cenital con una idea nueva: dos Hyrule superpuestos, el Mundo de Luz y el Mundo Oscuro, conectados como un espejo deformado donde cada portal era un acertijo espacial. A Link to the Past estrenó además buena parte del vocabulario eterno de la saga: la Espada Maestra, el ataque circular, los fragmentos de corazón, el gancho.
Es, todavía hoy, la definición más limpia de la fórmula Zelda: mazmorras con un objeto que reescribe las reglas, un mundo que se pliega sobre sí mismo y cero grasa. Si alguien pregunta por dónde empezar con los Zelda clásicos, la respuesta correcta lleva más de treinta años siendo la misma.
Si te gustó este

El paso de una saga al 3D mejor ejecutado de la historia.
1998 · Acción-aventura

Zebes es el mapa mejor diseñado de los 16 bits.
1994 · Acción-aventura

Dieciséis colosos, un caballo y silencio: el argumento definitivo de que el videojuego es arte.
2005 · Acción-aventura

Bond en miniatura: espionaje isométrico con gadgets, sigilo y persecuciones en GBA.
Acción-aventura · USA