Arqueología
En diciembre de 1990 la NES europea recibió el mismo cartucho de Contra, pero con otro nombre y otra cara: Bill Rizer y Lance Bean fueron reemplazados por los robots RD008 y RC011, un cambio que Konami extendió a buena parte del catálogo PAL de la saga durante más de una década.
El 28 de diciembre de 1990, Contra llegó a las NES europeas con otro nombre y otra cara. En la caja decía Probotector, y donde en Estados Unidos corría un comando de musculatura tallada, en Europa corría un robot cromado con cara de casco. Los niveles eran los mismos, las armas también, la dificultad no se movía un milímetro: lo que cambiaba era el reparto. Durante más de una década la saga de Konami se llamó así en buena parte del continente, y no por un error de traducción, sino por una decisión de producto.
La historia arranca en arcade: Konami lanzó Contra con ese nombre en Japón en febrero de 1987 y en Estados Unidos al mes siguiente. En Europa y Oceanía, la máquina y los puertos de computadora hogareña (Amstrad CPC, ZX Spectrum, Commodore 64, casi todos con licencia de la inglesa Ocean) salieron como Gryzor, sin redibujo: los soldados siguieron siendo soldados. El motivo del nombre se discute más de lo que se admite: la explicación más citada dice que se buscó evitar que "Contra" resonara con el escándalo Irán-Contra y la guerrilla nicaragüense, vigentes en 1987; pero ninguna editora lo confirmó con esas palabras, y otra lectura, más simple, sostiene que la traducción literal del título japonés (Kontora) no funcionaba en inglés. Cualquiera sea la razón, no tocaba el dibujo de los personajes.
Eso llegó con la NES. La Famicom japonesa sumaba un chip adicional (mapper VRC2) con escenas intermedias y fondos animados ausentes en la Contra estadounidense y en cualquier versión europea. El golpe para el mercado PAL llegó el 28 de diciembre de 1990 con Probotector: revisión gráfica del mismo cartucho donde Bill Rizer y Lance Bean fueron reemplazados por los robots RD008 y RC011, y la mayoría de los enemigos humanos corrió igual suerte. El nombre mezcla "robot" y "protector"; niveles, armas, música y dificultad quedaron intactos.
¿Por qué robots y no sangre recoloreada? Este es el punto más flojo del folklore Contra. La explicación más repetida —la recoge Wikipedia citando un libro de Kurt Kalata (Hardcore Gaming 101)— dice que el título había quedado en el índice alemán de medios nocivos para menores (hoy BPjM, antes BPjS) por violencia entre humanos; Konami, en vez de una edición solo para Alemania, rehízo la estética de todo el lanzamiento PAL. Aclaremos: no hay comunicado de Konami que confirme esa causa. Lo documentado es que el juego figuró en ese índice y que la versión PAL salió redibujada; el nexo es reconstrucción de historiadores, no declaración de la empresa.
El maquillaje robot se volvió línea editorial de la serie. Super C llegó a Europa como Probotector II: Return of the Evil Forces. Operation C, en Game Boy, se convirtió en Probotector. Contra III: The Alien Wars salió en Super Nintendo como Super Probotector: Alien Rebels en septiembre de 1992, con criterio acotado: solo protagonistas robotizados, trama y jefes intactos.
El caso más profundo es Mega Drive. Contra: Hard Corps, de 1994, mutó en Europa a Probotector el 11 de octubre de ese año, con cambios más profundos: los cuatro protagonistas (CX-1 a CX-4) y varios enemigos pasaron a máquinas, Coronel Bahamut y Dead-Eye Joe se volvieron alienígenas humanoides, y la "Alien Cell" enemiga pasó a ser el "X-Drive". Se recortó la escena que revelaba a un humano pilotando el jefe del primer nivel, y el final que permite aliarse con el General Alien queda inalcanzable en la versión europea, que además reparte un continue menos que la edición norteamericana.
La práctica se apagó con el cambio de siglo. Contra: Shattered Soldier, de PlayStation 2, estrenada en 2002 y en Europa en febrero de 2003, salió con el nombre Contra en todos los territorios. El nombre no desapareció del todo: reaparece en Contra 4, de Nintendo DS (2007), donde Probotector es un personaje jugable desbloqueable, con variantes de color que citan a RD008 y RC011, ya como homenaje y no imposición regulatoria.
Para quien hoy compara el cartucho europeo con el estadounidense, la diferencia no está en el mapa ni en el gatillo: está en la cara. Mismo salto a los rieles, mismo código arriba-arriba-abajo-abajo; uno vende comando ochentoso y el otro, ciencia ficción de robots por decisión regulatoria de un país. Esa costura resume el caso: una norma alemana de clasificación por edades no le cerró la puerta a Probotector en Europa, pero le cambió la cara durante más de una década.
Las tres piezas de este cruce tienen ficha propia acá abajo: el Contra de NES, el Probotector europeo que lo reemplazó y el Probotector de Mega Drive que por debajo es Contra: Hard Corps. Abrilas una al lado de la otra y la costura deja de ser un dato de nota: se ve.
Bora jogar