Growl —conocido en Japón como Runark— pone al jugador en la piel de un guardaparques que combate a mano limpia, con arma blanca o a los tiros contra bandas de cazadores furtivos que amenazan la fauna de una reserva natural, dentro de la estructura clásica de golpear y avanzar del género. Se distingue por su ambientación de safari, poco habitual entre los beat 'em ups urbanos o de ciencia ficción que dominaban el mercado en esos años.
Es uno de los tantos beat 'em ups sólidos que Konami produjo en su época dorada del género, a la sombra de Capcom en la percepción popular pero con un catálogo propio robusto que incluye también títulos como Crime Fighters o The Simpsons.

Se você curtiu este