Dark Castle llegó al Atari ST como conversión de uno de los grandes hitos visuales del Macintosh de mediados de los 80: un caballero debe escalar las distintas torres de un castillo tomado por criaturas fantásticas, esquivando trampas, lanzando rocas y resolviendo el paso de cada sala con una animación fluida que en su momento resultaba llamativa para el estándar de la plataforma.
Su mezcla de plataformas con puzzle ambiental y una banda sonora memorable lo convirtió en un título de culto, y tuvo secuela directa con Beyond Dark Castle; hoy se lo recuerda como una demostración temprana de cuánta personalidad podía tener un juego construido casi enteramente a partir de animación cuadro por cuadro.
Este sistema ainda não roda no navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 e Xbox estão a caminho conforme a emulação web amadurece). A ficha, as mídias e a comunidade já são todas suas.

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