Monster Max, desarrollado por Rare, propuso una aventura de acción vista en perspectiva isométrica, con su protagonista resolviendo puzzles ambientales y combatiendo enemigos en un diseño que recordaba a los grandes juegos de exploración de la época, condensado con maestría técnica en un cartucho de Game Boy.
Es una de esas rarezas muy bien valoradas por quienes la jugaron en su momento: un ejemplo del nivel técnico que Rare alcanzaba incluso en producciones menos promocionadas de su catálogo, y que merece más reconocimiento del que tuvo.

Se você curtiu este