Nintendogs dejó que millones de jugadores adoptaran, entrenaran y pasearan a un cachorro virtual usando el micrófono y la pantalla táctil de la DS de formas que hasta entonces ningún simulador de mascotas había logrado, con distintas versiones regionales que variaban la raza destacada en la portada —en este caso, el Dachshund. Fue, junto con Brain Age, uno de los grandes responsables de expandir la base de jugadores de la DS más allá del público tradicional de videojuegos, y sigue siendo el punto de referencia obligado de todo simulador de mascotas que vino después en la consola.
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