Namco adaptó su arcade de disparo vertical a Famicom (1989) con una idea brillante: un prólogo jugable cuyo resultado decide si encarnas al poderoso dragón azul o al dorado, alterando la dificultad de toda la partida. Cabezas adicionales, rutas ramificadas y fantasía dracónica de primera línea. De los shooters con más personalidad de la consola.

Se você curtiu este