Curiosidad absoluta: juego promocional distribuido por la alimentaria Ajinomoto, protagonizado por la pequeña Motoko en una cocina de maravillas donde se aprenden recetas reales. Nunca se vendió en tiendas, solo por campaña, lo que lo convirtió en objeto de caza para coleccionistas. El matrimonio entre publicidad y videojuego, en su versión más tierna.
