Versión doméstica de la saga policial de conducción de Taito, ahora con vista desde el interior del vehículo: alcanzar al fugitivo contrarreloj y destrozarle el auto a embestidas, sirena de por medio. La fantasía del policía de tráfico sin papeleo. Arcade puro de persecución, heredero del clásico de los salones ochenteros.
Se você curtiu este