Armored Warriors, desarrollado por Capcom para la placa CPS-2 en 1994, traslada la fórmula del beat 'em up de scroll lateral a un campo de batalla de robots gigantes: los jugadores arman y desarman piezas de sus mechas sobre la marcha, cambiando armas y torsos en pleno combate. Es uno de los títulos más originales dentro del catálogo de golpes de Capcom. Se lo recuerda como una rareza dentro del género, apreciada por quienes ya conocían Final Fight o Captain Commando y buscaban algo distinto: la mecánica de combinar partes de mecha le dio una identidad propia que todavía se cita como ejemplo de variación inteligente sobre una fórmula agotada.

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