Donkey Kong 3 abandona por completo la fórmula de plataformas de las dos entregas anteriores y pone al exterminador Stanley a rociar insecticida contra Donkey Kong y un enjambre de abejas para proteger un invernadero, en un formato de disparo de pantalla fija más cercano a Space Invaders que a Donkey Kong. Nintendo lo lanzó en 1983, en un intento por estirar la marca hacia un género distinto. Es la oveja negra de la trilogía original: nunca alcanzó el reconocimiento de los dos primeros Donkey Kong, pero sigue siendo una pieza obligada para entender los primeros años de Nintendo en el arcade, cuando la compañía todavía tanteaba distintos géneros bajo un mismo personaje.

Si te gustó este