Pushman retoma la fórmula clásica de Sokoban —empujar cajas hasta encajarlas en huecos específicos del escenario— pero suma la posibilidad de tirar de las cajas hacia atrás usando power-ups especiales, una variante que simplifica algunos de los desafíos lógicos del original. Comad, estudio surcoreano, lo desarrolló y publicó en 1990, con enemigos y trampas adicionales para complicar cada pantalla contrarreloj. Es un puzzle sólido dentro de la tradición de clones de Sokoban que proliferaron en el arcade de comienzos de los 90, aunque esa capacidad de tirar de las cajas le resta algo del rigor lógico que hizo célebre al juego que lo inspira.
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