Airborne Ranger fue una rareza dentro del catálogo de MicroProse, compañía conocida por sus simuladores serios de vuelo y submarinos que aquí apostó por un juego de acción más directo: un único soldado debe infiltrarse en territorio enemigo para cumplir misiones que el juego genera de forma aleatoria, desde capturar oficiales hasta destruir baterías antiaéreas. La versión para Atari ST llegó de la mano de Imagitec Design en 1989, dos años después del lanzamiento original.
Su fórmula de planificar la misión y después ejecutarla en tiempo real anticipó, a su manera, mecánicas que después se volverían comunes en el género de infiltración militar. Sigue siendo disfrutable por esa tensión entre preparar el operativo y sobrevivir a los imprevistos del terreno.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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