Bert The Squirt pone en el centro a un personaje cuya habilidad principal, a juzgar por el nombre, es lanzar chorros de agua para despejar el camino, resolver acertijos ambientales o derrotar enemigos, dentro del molde de plataformas con mascota tan habitual en el software europeo de fines de los 80 y principios de los 90.
No hay registro confiable de estudio o año que lo respalde, así que queda catalogado por lo que permite intuir su propio nombre: una pieza más de esa oleada de plataformas con protagonista carismático que buscaba competir con las mascotas más recordadas de la era de los 16 bits.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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