Bolo fue un breakout de culto de la escena alemana, célebre por su física fina y su terminación prolija. Esta Werkstatt —taller, en alemán— es la pieza de acompañamiento: un entorno para armar y retocar niveles propios.
Los editores de niveles eran la forma más pura de amor al juego base: la comunidad quería más y se lo fabricaba sola. Pieza de museo de esa cultura del hágalo-usted-mismo germana.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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