Cameleon —así, a la francesa— sugiere cambios de color, camuflaje y alguna mecánica de adaptación, pero el registro no conserva créditos que respalden teoría alguna.
Como su animal tótem, el juego se camufló tan bien que casi desapareció de la historia. Encontrarlo en el catálogo ya es medio safari ganado.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este