Crack-Up! promete rotura, velocidad o risa —el inglés juega con las tres— y no entrega documentación para decidir cuál. El archivo europeo conserva el software; la historia se perdió en el camino.
Otra incógnita del catálogo de las computadoras Atari, de esas que premian al curioso que se anima a ejecutarlas y averiguar de primera mano qué prometía el título.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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