Defender of the Crown (Cinemaware, 1986) fue el juego que hizo creer que las computadoras podían ser Hollywood: Inglaterra sin rey, señores sajones y normandos disputándose la corona, y un mapa donde se combinan conquista, torneos de justas, asaltos a castillos y rescates de capa y espada.
Su apartado visual fue leyenda instantánea y definió la identidad de Cinemaware: menos reflejos, más puesta en escena. En las computadoras Atari es de esos títulos que se enseñan como ejemplo de época.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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