Deluxe Nostram combina el adjetivo favorito del software con pretensiones -deluxe, garantía de versión mejorada- con un «Nostram» que no figura en los diccionarios ni en los anales del género, quizá eco del latín o de un Nostradamus recortado. El catálogo no conserva créditos ni descripción que permitan resolver el acertijo.
Así queda: una promesa de lujo sobre una incógnita total, combinación irresistible para el arqueólogo de catálogos. Si algo enseña el fondo TOSEC de Atari es que los nombres más raros suelen guardar las historias más domésticas: alguien, en algún lugar, supo qué era Nostram.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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