El archivo europeo no guarda créditos de este Disc Hopper, pero el título dibuja solo la escena: superficies flotantes, un saltarín obstinado y el abismo esperando el error de cálculo.
El salto medido fue todo un oficio en el 8 bits: distancia, impulso y ese medio segundo de fe. Acá se practica en su forma más pura.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este