Fire Man evoca el oficio más cinematográfico del repertorio doméstico: el bombero -o el hombre en llamas, que la ambigüedad del inglés permite- enfrentando incendios con más valor que equipo. Los juegos de rescate ígneo fueron un molde querido desde los tiempos de las maquinitas de mano: atrapar, apagar, salvar.
El catálogo de Atari no conserva créditos ni año confiables de este disco, así que la ficha se queda con la evocación. Sobrevive el nombre de héroe cotidiano y la promesa de sirenas; los detalles, como tantas veces en este fondo, se los llevó el humo.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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