Flight Simulator II, obra de Bruce Artwick para subLOGIC, fue el patrón oro del vuelo civil hogareño: avioneta, instrumental de verdad y escenarios basados en geografía real de Estados Unidos, ampliables con discos de escenografía. La versión para Atari ST llegó a fines de 1986 con gráficos sólidos que dejaron atrás el alambre de sus ancestros.
No hay enemigos ni puntaje: el desafío es el aterrizaje mismo, y esa serenidad lo volvió objeto de culto. Del linaje de este programa desciende medio género de simulación moderna. Respeto, y tren de aterrizaje abajo.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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