Namco había dado un salto de diseño respecto de Space Invaders al hacer que los invasores abandonaran la formación rígida para lanzarse en picada contra la nave del jugador, y Atari licenció esa fórmula para traerla oficialmente al 2600 en 1983, ya en un momento en que el género de "mata-marcianos" llevaba varios años de explotación en el catálogo de la consola. El resultado es una conversión fiel dentro de lo que permitía el hardware, con oleadas cada vez más agresivas.
Llegó tarde respecto del estreno arcade original de 1979, pero para el público que solo tenía un 2600 en casa representó, igual, una de las mejores formas de conocer esa evolución del género de disparos fijos.

Si te gustó este