Gin Rummy digitaliza el célebre juego de cartas de descarte: armar escaleras y tríos, vigilar lo que junta el rival y saber exactamente cuándo cortar. Un clásico de sobremesa que las computadoras adoptaron desde sus primeros años.
Sin ficha técnica firme para esta versión, la propuesta es transparente: un rival de silicio siempre disponible y la vieja aritmética de las diez cartas. Té, naipes y silencio.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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