Gossip es una de las rarezas más fascinantes del catálogo atariano: Chris Crawford, teórico mayor del diseño de juegos, construyó una simulación de relaciones sociales donde la mecánica es el chisme puro: llamar por teléfono, declarar simpatías y ver cómo la red de afectos se acomoda. Nada de naves: acá se dispara con opiniones.
Como experimento, anticipó por décadas a los simuladores sociales modernos. Como pieza de museo, es imprescindible: pocas veces un juego intentó modelar algo tan humano con tan pocos bytes y tanta audacia.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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