La casa Psion se ganó respeto eterno entre los ajedrecistas digitales: sus programas de ajedrez, nacidos de la escuela británica de motores fuertes y elegantes, fueron referencia en múltiples plataformas. Esta edición atariana hereda esa tradición: tablero sobrio, niveles de dificultad serios y un rival electrónico que no regala nada.
En la era anterior a los módulos infinitos de análisis, tener un buen ajedrez en casa era tener un maestro paciente disponible a toda hora. Este pertenece a esa nobleza silenciosa del software.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

Si te gustó este