Simon! digitaliza el juguete electrónico que hipnotizó a los setenta y ochenta: cuatro colores, secuencias que crecen y la memoria como único músculo. La traducción a computadora era casi natural: luces, sonidos y humillación progresiva.
Sin registro firme de autor, esta copia del catálogo de las computadoras Atari queda como homenaje anónimo a uno de los rituales de memoria más universales del siglo.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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