Bart vs. The Space Mutants llevó la fiebre Simpson a las computadoras europeas a comienzos de los noventa: los alienígenas juntan objetos morados para su máquina de conquista, y solo Bart (con pintura en aerosol, cohetes y escepticismo profesional) puede arruinarles el plan mientras junta pruebas para que la familia le crea.
Como plataformas es exigente hasta la crueldad, marca registrada de las licencias de la era. Como documento pop es impagable: el momento exacto en que Springfield conquistó el mundo, joystick incluido.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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