Spy vs Spy llegó en 1984 de la mano de First Star Software, adaptando la histórica tira muda de Antonio Prohías para Mad Magazine, donde un espía blanco y uno negro se sabotean sin descanso. La versión para computadora dividió la pantalla en dos mitades sincronizadas: cada jugador recorre la misma embajada laberíntica buscando el maletín, la llave y el pasaporte, mientras arma trampas -bombas en cajones, sogas en las puertas- para frenar al otro. Ese formato de pantalla compartida, poco común para la época, se volvió su sello. En el catálogo europeo de Atari circuló como uno de los pocos títulos con esa picardía táctica en tiempo real entre dos jugadores frente a la misma pantalla. Se sostiene menos por su gráfica esquemática, fiel al blanco y negro del cómic, que por un diseño que exige memoria y bluff, algo poco frecuente en la oferta arcade de su tiempo.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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