Domark publicó Marko's Magic Football en 1994 con una premisa disparatada: el coronel Brown fabrica en su juguetería una sustancia capaz de convertir a personas y animales en monstruos de fango, y el balón de Marko —un chaval obsesionado con el fútbol— queda impregnado de ella. Desde ese momento el balón es arma, llave y medio de transporte, y hay que llevarlo a golpe de tiro por calles suburbanas, alcantarillas, una zona industrial, un circo y la propia fábrica de juguetes.
La mezcla de plataformas y control de balón no se parecía a nada de su catálogo, y esa rareza sigue siendo su mejor carta: un plataformas europeo excéntrico incluso para los estándares de mediados de los noventa.
Versiones y regiones
El mismo juego se distribuyó en Norteamérica con el título abreviado «Marko». La edición europea llega en cinco idiomas; la americana, solo en inglés.

Si te gustó este