Black Sigil comenzó su desarrollo bajo el nombre 'Project Exile', concebido íntegramente para Game Boy Advance por el estudio canadiense (Montreal) Studio Archcraft. Cuando el juego estaba casi terminado, el mercado de GBA ya se había apagado, y el equipo tomó la difícil decisión de trasladarlo a Nintendo DS, alargando aún más un desarrollo que ya llevaba años. El resultado final, publicado por Graffiti Entertainment en 2009, es un RPG de estética y estructura clásicas -mundo abierto, combate por turnos, un protagonista exiliado en busca de venganza- con una factura visual que delata claramente su origen en GBA.
Llegó con errores técnicos notorios (cuelgues, un medidor de monstruos que no funcionaba, algún combo inaccesible) que empañaron su recepción, pero también con una honestidad artesanal poco común: es, ante todo, la historia de un estudio pequeño que se negó a abandonar un proyecto pese a todos los obstáculos de la industria, algo que hoy lo vuelve una curiosidad apreciada entre coleccionistas de RPGs independientes de la era DS.
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