Cada una de las diez especies de «plankton» reacciona de manera distinta al contacto -formando melodías, ritmos o texturas sonoras-, convirtiendo a la pantalla táctil en un instrumento experimental más que en un juego con objetivos. Es una de las piezas más singulares del catálogo de lanzamiento de la DS: un objeto de diseño sonoro pensado por un artista, que anticipó buena parte de lo que después harían las apps de música generativa.
Si te gustó este