Retoma la fórmula del simulador veterinario habitual —diagnosticar y tratar animales con el stylus, administrar la clínica— pero le suma el atractivo de la fauna australiana, exótica para buena parte del público europeo al que apuntaba el juego, como forma de diferenciarse levemente dentro de un género saturado.
Es una entrega más del extenso catálogo de simuladores veterinarios que la DS acumuló en Europa.

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