Mantiene la mecánica de intercambiar bloques adyacentes para formar líneas de tres o más del mismo color antes de que la pila llegue al techo, con un ritmo que se acelera de forma constante y exige reflejos tanto como planificación. Es una de las series de puzzle más técnicas del catálogo de Nintendo, apreciada por jugadores competitivos aunque nunca alcanzó la popularidad masiva de Tetris.

Si te gustó este